El Método de Sanación Hoponopono





Es un método ancestral hawaiano para sanar y restablecer la identidad divina. Fue popularizado por el Dr. Hew Len, que curó a un pabellón de delincuentes con trastornos mentales del Hospital Estatal de Hawai sin haberlos conocido personalmente.
“Todo es reflejo, reacción y resonancia”.Sathya Sai Baba
El Ho’oponopono es un sistema de curación, resolución de problemas y transformación. Es acerca del perdón, del amor y de tomar la responsabilidad de nuestras vidas. Si bien el método se popularizó gracias a la experiencia del Dr. Hew Len en el Hospital de Hawai, el ancestral Ho’oponopono fue rescatado y actualizado por Morrnah Nalamaku Simeona, una “Kahuna Lapa’au” o sacerdotisa curadora.
Nombrada Tesoro Viviente en 1983, Morrnah dio talleres de auto-identidad mediante el Ho'oponopono durante la década del ´80. En 1982 nombró como sucesor al Dr. Ihaleakala Hew Len, quien trabajó durante diez años con Morrnah hasta su muerte, el 11 de febrero de 1992. "El propósito fundamental de este proceso es descubrir la Divinidad que somos. El Ho'oponopono es un regalo maravilloso que nos permite desarrollar una relación efectiva con la Divinidad y aprender a pedirle que limpie, en cada momento, nuestros errores en pensamiento, palabra y acción”, explicaba Morrnah.
Cuando nos damos cuenta de que sólo son nuestros “programas” los que nos impiden ver con claridad, dejamos de culpar a factores externos. En este sentido, Ho'oponopono más que una técnica de curación es una oportunidad divina de trasformación y autodescubrimiento.


VIENDO EL AHORA CON OJOS DEL PASADO

“El propósito de la vida es ser auto identidad, ya que la Divinidad creó a la auto identidad a su exacta semejanza: el vacío y el infinito”.Dr. Ihaleakala Hew Len
Ho´oponopono literalmente significa “restablecer, rectificar un error". Un error es una memoria (o memorias) en forma de datos reproduciéndose en la mente subconsciente. Entonces, el Ho’oponopono es una solicitud iniciada por la mente consciente a Dios o la Inteligencia Divina para neutralizar recuerdos y restablecer la auto identidad. El proceso consiste en liberar las memorias que son experimentadas como problemas.
En palabras de Morrnah:
"Somos la suma total de todas nuestras experiencias, lo que significa que estamos sobrecargados con nuestras experiencias del pasado. Cuando sentimos estrés o miedo en nuestras vidas, si miramos con cuidado nos daríamos cuenta que la causa está localizada en nuestra memoria”. Son las emociones ligadas a estas memorias las que nos afectan en el presente. El subconsciente asocia una acción o una persona actual con algo que sucedió en el pasado. Cuando esto ocurre, las emociones son activadas y se produce el sufrimiento. El asumir el 100% de la responsabilidad es el camino más corto. En cambio, cuando estamos enojados con alguien o por algo, perdemos nuestra libertad. Nuestros propios sentimientos de odio nos condenan y atan. “Jesús dijo ‘ama a tus enemigos’, y tu único enemigo es tu memoria reproduciendo lo que experimentas como ira, resentimiento, juicio”, explica el Dr. Hew Len.
UN EXPERIMENTO MILAGROSO


"No juzgues y no serás juzgado. No condenes y no serás condenado. Perdona y serás perdonado".Jesús (Lucas 6: 36-38)

El Dr. Ihaleakala Hew Len trabajó en el área de psiquiatría del Hospital Estatal de Hawai durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los pacientes criminales era peligroso. Por regla general, los psiquiatras renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte del personal caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar placentero para trabajar ni para visitar.
El Dr. Hew Len encaró el tratamiento de un modo novedoso. Para empezar, nunca se encontró cara a cara con los pacientes, ni siquiera los vio de lejos. Simplemente firmó un acuerdo para tener una oficina y revisar sus legajos. Estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de sí. En la medida en que él mejoraba, los pacientes mejoraban.
“Luego de unos meses, a los pacientes que debían estar encadenados se les permitía caminar libremente”, relata el Dr. Hew Len.
“Otros que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaban a disminuir su dosificación. Y aquellos que no tenían ninguna posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. También hubo cambios significativos en el personal, que comenzó a querer ir a trabajar. El ausentismo y los permanentes recambios desaparecieron. “Terminamos con más personal del que necesitábamos, porque los pacientes eran liberados y todos los empleados venían a trabajar”, cuenta el Dr. Len. “Hoy ese pabellón está cerrado”. El Dr. Joe Vitale, discípulo de Len y coautor de “Cero límites”, describe el momento en que el Dr. Len le contestó “la pregunta del millón de dólares”:

¿Qué estuvo haciendo usted con usted mismo, que ocasionó que esas personas cambiaran?”
“Simplemente estaba sanando la parte de mí que los había creado a ellos”.
Yo no entendí. El Dr. Len explicó que la total responsabilidad de tu vida abarca todo lo que está en ella. En un sentido literal, todo el mundo es tu creación. Tal como lo formula el propio Hew Len:
“¿no te diste cuenta que cada vez que experimentas un problema, tú estás ahí?”Vitale le preguntó cómo se curaba a sí mismo; qué era lo que hacía exactamente cuando miraba los legajos de los pacientes.
“Yo simplemente leía sus legajos y decía: ’lo siento’ ‘te amo’ una y otra vez”.
“¿Sólo eso?”
“Sólo eso”.
“PERDÓN”, “TE AMO”, “GRACIAS”
Nuestra reacción a los problemas es una repetición de recuerdos. Las dificultades suelen ser obstáculos que hemos encontrado antes pero nunca resolvimos. Por esta razón, la situación retorna para darnos la oportunidad de reaccionar de forma diferente.
Sólo tenemos dos caminos para elegir: vivir según nuestro verdadero ser o según nuestros recuerdos; dejarnos llevar por la inspiración divina o por nuestros viejos programas que han sido repetidos una y otra vez, y no funcionan.
La técnica es simple. Son básicamente dos o tres procesos, tal como indica el Dr. Hew Len:

• “Te amo”: Cuando experimentes problemas (repetición de recuerdos), diles mentalmente: “Los amo queridos recuerdos. Agradezco la oportunidad de liberarlos a ustedes y a mí”. El “te amo” puede repetirse en voz baja una y otra vez. Los recuerdos jamás se van de vacaciones ni se jubilan a menos que uno los jubile.
• “Gracias”: Este proceso puede utilizarse con o en lugar del “Te amo”. Tal como con el “Te amo”, puede repetirse mentalmente una y otra vez.
• “Lo siento”: el individuo mediante su mente consciente le pide al Amor que rectifique los errores en su interior. "Lo siento: por favor perdona lo que está ocurriendo en mi interior que se manifiesta en este problema".

EL CAMINO MÁS FÁCIL

“Si lo hago más difícil ustedes estarían mucho más interesados”, advierte el Dr. Hew Len. Según él, lo difícil no es el método en sí – que es asombrosamente simple- sino acordarse de utilizarlo cada vez que podamos.
“Permítanme dar un rápido ejemplo de cómo funciona”, explica el Dr. Joe Vitale: “Un día, recibí un e-mail que me desequilibró. En el pasado lo hubiera manejado trabajando sobre mis aspectos emocionales tórridos o tratando de razonar con la persona que envió ese mensaje detestable. Esta vez decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando al amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando la circunstancia externa. En el término de una hora recibí un email de la misma persona disculpándose por su mensaje previo.
Tengan en cuenta que yo no realicé ninguna acción externa para lograr esa disculpa. Ni siquiera contesté su mensaje. Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él”.

Esto no significa que el Ho’oponopono proponga abstenerse de actuar, sino que busca que la acción provenga de la inspiración, y no de la reacción causada por nuestras programaciones. “Todas las experiencias de la vida son expresiones de los recuerdos que se reactivan o de las inspiraciones. La depresión, los pensamientos, la culpa, la pobreza, el odio, el resentimiento y la pena son ‘…gemidos que se lamentan de antemano’, como indicó Shakespeare en uno de sus sonetos”, explica el Dr. Len.
La mente consciente tiene una opción: iniciar el proceso de limpieza o permitir que los recuerdos nos repitan los problemas incesantemente. El Ho’oponopono nos recuerda que podemos elegir entre reaccionar o soltar, entre sufrir o ser felices.
¿QUIÉN SUFRE?
“El alivio supremo viene sólo con la pérdida del ego, la neutralización de aquello que reacciona a algo como dolor y a otra cosa como placer; cuya memoria y condicionamiento lo hace reconocer la dualidad de la alegría y el dolor”,
afirma Sathya Sai Baba (ver “Conversaciones con Sathya Sai Baba”, número actual).
El propósito de la existencia humana es descubrir quiénes somos. En sus seminarios, el Dr. Hew Len ofrece una simple pero profunda demostración de nuestra identidad como individuos: "Esto es cero. Nada. Esto es lo que somos", dice mientras sostiene un vidrio. Luego prende una linterna desde atrás para demostrar cómo la divinidad pasa a través nuestro. “Esto es inspiración", dice de la luz.
"Esto es (la otra parte de) lo que somos. Ya somos Eso". Entonces, sosteniendo su mano enfrente de la luz, el Dr. Hew Len muestra cómo nuestras memorias (o “programaciones” o “información”) impiden que la Divinidad pase a través nuestro y que nos volvamos uno con ella.
“Su trabajo es muy simple: dejar ir y dejar a Dios”, indica Len (juego de palabras en inglés: let go and let God). “Ya tienen todo lo que necesitan dentro de sí. Sólo dejen de bloquear la luz”.
Fuente:http://www.h2hlatino.org/articulos.php?id=105 

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