El gobierno japonés planifica la posibilidad de una evacuación forzosa de Tokio

Traducción Trinity a Tierra
Aunque desaparecido de la mayor parte de la vista de los medios, el desastre nuclear de Fukushima está lejos de haber visto un final. De hecho, la situación en Japón no ha hecho otra cosa que empeorar.
La conclusión es que no hay forma de contener la radiación.
Incluso más alarmante es el que la Comisión Reguladora Nuclear de los Estados Unidos y otras agencias han alertado de que las piscinas de almacenamiento nuclear (las unidades contenedoras que son usadas para enfriar el combustible nuclear) han sido dañadas y podrían colapsar por su propio peso.
Tal evento causaría el fallo nuclear extendido en toda la región y forzaría al gobierno a evacuar cerca de 10 millones de residente de Tokio y áreas vecinas, un escenario que los planificadores gubernamentales de las emergencias están ahora tomando en seria consideración.
El periódico japonés más importante, The Mainichi Daily News reporta:

Uno de los temas más importantes que afrontamos es la posibilidad que la piscina del reactor nº 4 en la planta nº1 de la Planta nuclear de Fukushima colapse. Esto es algo que los expertos de Japón y fuera de Japón han subrayado desde que tuvo lugar el terremoto. TEPCO, mientras tanto, dice que la situación está bajo control. Sin embargo, no sólo expertos independientes, sino también fuentes del gobieno dicen que existe una enorme preocupación.
 La piscina de almacenamiento del reactor n4 tiene un total de 1535 barras de combustible o 460 toneladas de combustible nuclear dentro de ella. El edificio en sí mismo ha sufrido gran daño, con la piscina de almacenamiento casi intacta en los pisos tercero y cuarto del edificio. El tejado ha sido volado. Si la piscina de almacenamiento se rompe y pierde, el combustible nuclear dentro se sobrecalentará y explotará, causando una cantidad masiva de sustancias radiactivas extenderse por todo el área. Tanto la Comisión Reguladora Nuclear de USA como la empresa de energía nuclear AREVA han advertido de que existe tal riesgo.
  Un informe emitido en Febrero por la Comisión de Investigación Independiente sobre el accidente nuclear de Daicchi Fukushima decía que la piscina de almacenamiento del reactor n4 de la planta ha sido mostrada claramente como “el enlace más débil” de la crisis de reacción en  cadena del desastre nuclear. El peor escenario dibujado por el gobierno incluye no sólo el colapso de la piscina del reactor n4, sino la desintegración de las barras de combustible ya empleadas de todos los otros reactores de la planta. Si ocurriera algo así, los residentes del área metropolitana de Tokio se verían forzados a evacuar.
El ex ministro de Infraestructuras y Transportes, Sumio Mabuchi, que fue elegido para el puesto inmediatamente después del desastre por el consejero del primer ministro entonces, propuso la inyección de cemento desde abajo del reactor n4 al fondo de la piscina de almacenamiento, al estilo de Chernobil. Una inspección del piso sin embargo, llevó a TEPCO a concluir que la piscina era suficientemente fuerte sin cemento adicional. Los planes fueron cambiados y se reforzó el edidicio del reactor, en su lugar.
Había una oportunidad entonces de evitar el colapso de la piscina de almacenamiento, pero, de acuerdo al informe, la Tokyo Electric Power Co. se negó a tomar los pasos necesarios como una medida para recortar gastos.
Ahora, a medida que la radiación envuelve al hemisferio norte completo,     existe una posibilidad clara de que la crisis se convierta en algo incluso más crítico y peligroso de lo que ya era.
Cuando saltó la primera alerta a las noticias del desastre anunciamos, al contrario de lo que dijeron expertos en los medios de comunicación de todo el mundo,  que esto podría ser mucho peor que el accidente de Chernobil de 1980, que no habría posibilidad de contener la radiación durante años y que  la radiación se extendería de forma alarmante por Norteamérica.
Un año después, vemos un impacto muy negativo en el agua del océano en todo el Pacífico, y niveles contaminantes de radiactividad en el suelo, niveles que están más allá de los niveles seguros para el agua, el alimento y el suelo.
Con la economía japonesa ya al borde del colapso y el resto del mundo hundiéndose en la deuda, una escalada en la severidad del desastre de Japón, podría ser la última gota que colma el vaso de los mercados financieros mundiales y el crecimiento económico.
Peor aún; si las piscinas de almacenamietno en el reactor n4 colapsan y se desintegran como la Comisión Reguladora Nuclear de USA ha alertado que podría ocurrir, veríamos una crisis humanitaria sin precedentes con millones de refugiados que no tendían opción alguna que escapar de Tokio.
Sin dinero, patrimonio, alimentos, agua, abrigo y con una red de seguridad muy frágil.
Así es como esto pinta. El gobierno miente. Las corporaciones encubren la verdad. Minusvaloran la severidad de la crisis y después, el pánico…
Hat tip Satori

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